Noche en la capital

La ciudad sufrió continuos ataques, uno de lo más graves fue la invasión huna en el año 411. Fue controlada por el imperio bizantino y anclada en un régimen feudal hasta que en el año 1879 con el restablecimiento del imperio búlgaro, volvió a ser capital del mismo. A partir de ese momento, comenzó en la ciudad un proceso de transformación arquitectónico, buscando un estilo más occidental. Muchos de los parques y avenidas de la época imperial perviven hoy día. Una de los que visité fue una avenida donde se encuentra la estatua de Sofia, recubierta de oro. Aún así, debo señalar que ante las majestuosas edificaciones y la zona más amable de la ciudad se esconde también una gran pobreza. El país estuvo durante muchos años bajo la órbita soviética y empieza ahora a emerger de su letargo.
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